26/11/2017 - EL VEHÍCULO

El vehículo no es solamente un transporte que nos llevará de un lugar a otro, para que luego quede olvidado en un rincón. Se debe conocer bien, sus posibilidades y carencias, y para lograr el máximo de sus posibilidades, el mantenimiento es una cuestión primordial, que hasta puede salvar la vida de sus ocupantes.

LA SEGURIDAD ES UN TEMA PRINCIPAL EN LA CONDUCCION.

Sin embargo, poco se sabe sobre qué es un vehículo, cuál es el comportamiento ante un impacto, y qué tipos de elementos intervienen en tal caso.

Para implementar cualquier tipo de modificación en los vehículos se debe tener en cuenta determinados principios que hacen a la seguridad del habitáculo, llamada “parte vital”, y que se dividen en “seguridad activa” y “seguridad pasiva”.
Este lenguaje técnico no está reservado solamente a los ingenieros d la industria automotriz, debiendo ser lenguaje de uso cotidiano, ya que hay cosas que el ser humano no puede hacer, como accionar el cinturón de seguridad, y otras que el automóvil no puede hacer, como pensar. Ante la falla de uno de los factores, sea humano o del automotor, deberá ser suplido por el otro, siempre en pos de salvaguardar ese habitáculo donde viajan seres humanos.

La seguridad activa es la propiedad mecánica del vehículo para evitar un accidente (sistema de frenado, sistema de dirección, sistema de suspensión, adherencia de los neumáticos a la carpeta asfáltica, iluminación, sistema de estabilidad), mientras la seguridad pasiva es la que protege a los ocupantes en caso de accidente (cinturones de seguridad, sistema de airbags, chasis y carrocería, cristales).

La seguridad pasiva es la que se activa en forma automática, sin acción del ser humano, para la protección de la parte vital del vehículo. Cada año se van incorporando nuevas tecnologías que tienen como eje evitar el siniestro vial, pero si éste ocurre, preservar al máximo la seguridad de sus ocupantes. Los frenos ABS y los airbags son ejemplos de excelencia tecnológica en los automotores. Aunque ocurre que por una cuestión de costos, de competencia, de marketing, muchas empresas han dejado ciertos elementos en los modelos más económicos, cediendo elementos que aportan a la seguridad, para abaratar costos y posicionar un modelo en el mercado.

Los progresos efectuados en el campo de la seguridad pasiva son extraordinarios. Los cinturones de seguridad (en toda su evolución) y los airbags son sistemas de seguridad pasiva de mucha eficiencia a la hora de un siniestro vial, actuando en milisegundos, elevando las posibilidades de vida de las víctimas, siempre que actúen en forma conjunta. Pero en caso de un siniestro vial el elemento de protección más importante pasó a ser la carrocería, logrando quizá un avance mucho mayor que cualquier otro sistema implementado; en las décadas del 50 y 60 los automóviles sufrían daños importantísimos, quedando sus ocupantes atrapados en el interior, lo que llevó a “olvidar” la energía cinética a los constructores, teniendo la concepción errónea de que la dureza de las mismas daba mayor seguridad.

En caso de un impacto contra un elemento urbano, por ejemplo, la energía cinética liberada por un automóvil era absorbida por los ocupantes del vehículo si éste no se deformaba, provocando lesiones internas en los pasajeros. Comenzaron a desarrollarse entonces zonas de deformación programada en el chasis, que absorbieran la mayor parte posible de esa energía cinética en caso de un siniestro vial, para que su impacto en el habitáculo sea la menor posible.

Es ésta la razón por las cuales hoy en día se observan vehículos literalmente destruidos ante un siniestro vial, y las personas que viajaban en su interior con posibilidades de sobrevivir mucho mayores que en diseños de décadas pasadas.
La seguridad activa es la que el ser humano acciona para evitar el siniestro vial. Los frenos ABS y ESP (control de estabilidad y tracción) muchas veces suplen errores que puedan cometerse en la conducción.

El ABS evita que bloqueemos las ruedas al frenar y nos empotremos en el obstáculo con las ruedas chirriando y dejando dos huellas negras en el asfalto. El ESP es aún más extraordinario. Detecta cuando el coche no va a ir en la dirección que el conductor imputa en el volante. Frenando una o dos ruedas y/o cortando la aceleración, devuelve el coche a su rumbo en cuestión de segundos, evitando así que el coche se salga de la calzada o de su carril invadiendo el contrario.

Sin embargo, la seguridad activa es algo más que un equipamiento tecnológico, aunque dependa mucho del diseño del automóvil (equilibrio, suspensiones, un motor con mucha respuesta, equipamiento de ayudas a la conducción, por citar unos ejemplos).


EL HABITÁCULO Y SU IMPORTANCIA

El habitáculo es la parte vital del automóvil, llamado también "espacio de superviviencia", es la parte donde viajan el conductor y sus acompañantes, siendo lo más rígido e indeformable posible para evitar que la estructura se deforme hacia adentro, canalizando y distribuyendo por toda esa estructura la mayor cantidad de energía liberada ante un siniestro vial. Las partes delantera y trasera, en tanto, se deforman en forma paulatina, siempre preservando esa parte vital.

El habitáculo se fabrica con materiales muy resistentes, como los aceros de ultra alta resistencia, y se ensayan constantemente nuevos aún más resistentes para aumentar la seguridad, y con un peso menor para lograr disminuir el consumo del vehículo. A la resistencia del acero, se le ha unido la eficacia de la tecnología.

El pensamiento lógico cuando se habla de la seguridad en las rutas es pensar en el exterior, en el entorno, en los otros conductores, en el clima... Pero la Seguridad Vial comienza con el comportamiento de uno mismo, con la correcta utilización del entorno inmediato, siendo el interior del automotor.

Cada persona debe viajar en su propia butaca, en su espacio, donde tenga su cinturón de seguridad de utilización individual. Va a depender del confort del vehículo si cada persona tiene cabezal en su asiento, más allá que la Ley disponga que así debe ser.

Los objetos de uso común que quedan sueltos, como ser los anteojos de sol, una botella de bebida, el teléfono celular, la billetera son objetos que acompañan a diario a los ocupantes del habitáculo, siendo de uso cotidiano, los cuales pueden convertirse en potenciales peligros. Las conservadoras, cuchillos, vasos, juguetes, carpetas, papeles, infinidad de elementos que componen una lista interminable, que sin embargo pueden ser perjudiciales para nuestra seguridad ante un siniestro vial.

Estos objetos que son llevados en el habitáculo como "necesarios", en caso de un impacto se van a ser afectados por lo que se conoce por INERCIA, transformándose en objetos de cierta contundencia, pudiendo provocar lesiones de consideración en los ocupantes del vehículo.

Lo que se recomienda siempre es llevar lo mínimo indispensable dentro del habitáculo, que las personas puedan viajar con comodidad, y para minimizar al máximo los riesgos en caso de un siniestro vial.

Detalle de todos los sistemas que componen el vehículo.

Componentes de los vehículos, y por qué están allí.

trabajo argentino, sacando algunas conclusiones prácticas.

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